La felicidad depende más de la actitud que de las cosas materiales, y se cultiva a través de hábitos diarios que fomentan el bienestar, como dar sin esperar nada a cambio, relacionarse con los demás cara a cara, hacer ejercicio, apreciar los detalles pequeños, explorar y aprender cosas nuevas, tener objetivos claros, ser resiliente, disfrutar y expresar emociones, aceptar los cambios y sentirse parte de algo más grande. Una encuesta de la Universidad de Hertfordshire identifi